sábado, 20 de junio de 2009

MIENTRAS LA ABEJA...



VIII

Cabeza meditadora,
¡qué lejos se oye el zumbido
de la abeja libadora!
Echaste un velo de sombra
sobre el bello mundo y vas
creyendo ver, porque mides
la sombra con un compás.
Mientras la abeja fabrica,
melifica,
con jugo de campo y sol,
yo voy echando verdades
que nada son, vanidades
al fondo de mi crisol.
De la mar al percepto,
del percepto al concepto,
del concepto a la idea
¡oh, la linda tarea!,
de la idea a la mar,
¡Y otra vez a empezar!

Antonio Machado
"Parábolas"

COSECHA



Recoge la cosecha de los días,
su cereal, su polen,
sus bayas inservibles, sus cortezas amargas,
su reseca raíz, sus vainas huecas,
su escasísima pulpa azucarada...

Aurora Luque
"Cosecha"

CRUZANDO LA PLAZA



...Cruzando la plaza vieja donde mi infancia quedó grabada, en sus rincones,
sentado sobre la fuente te veo saltando a la cuerda, niña adorada,
jugando con los recuerdos, pequeñas cosas que el corazón guarda a jirones,
bailando en la plaza, comiendo churros, paseando a la luna, besando miradas.

Ya no hay barro en las calles ni pasan caballos, ni carros con paja,
ya no hay casas de la abuela ni patios con limoneros, ni almendros,
ya no te despierta el gallo y las campanas de la iglesia suenan a caja,
ya mi alma cuando regreso solo conoce, el aroma de tu recuerdo.

Mario Tache

COMO AQUELLA NUBE BLANCA



Como Aquella Nube Blanca

Ayer estaba mi amor
como aquella nube blanca
que va tan sola en el cielo
y tan alta,
como aquella
que ahora pasa
junto a la luna
de plata.

Nube
blanca,
que vas tan sola en el cielo
y tan alta,
junto a la luna
de plata,
vendrás a parar
mañana,
igual que mi amor,
en agua,
en agua del mar
amarga.

Mi amor tiene el ritornelo
del agua, que, sin cesar,
en nubes sube hasta el cielo
y en lluvia baja hasta el mar.

El agua, aquel ritornelo,
de mi amor, que, sin cesar,
en sueños sube hasta el cielo
y en llanto baja hasta el mar.

León Felipe

EN EL CIELO DE TUS CHARCOS



...Chapaleando en el cielo de tus charcos
me rocé con tus ranas y tus astros.

Junto con tu recuerdo se aproxima
el relente a distancia y pasto herido
con que impregnas las botas... la fatiga.

Galopar. Galopar. ¿Ritmo perdido?
hasta encontrarlo dentro de uno mismo.

Siempre volvemos, campo, de tus tardes
con un lucero humeante...
entre los labios...

Oliverio Girondo

ALLÁ DONDE LAS LAGUNAS...



Allá Donde Las Lagunas Son El Cielo...

Allá donde las lagunas son el cielo
Tuve mi vacación de vacas verdes
El viento era un caballo sin escalas
Y yo me le sentaba firme al flete

El sol
Era un melón
La tarde
Una sandía
Y la vida
La vida una pura gana
De morder y morder manzanas

Pero de esto hace mucho tiempo.

Juan Cunha

sábado, 13 de junio de 2009

SÍ, TU NIÑEZ...



...Tu alma tibia sin ti que no te entiende.
Amor, amor, un vuelo de la corza
por el pecho sin fin de la blancura.
Y tu niñez, amor, y tu niñez.
El tren y la mujer que llena el cielo.
Ni tú, ni yo, ni el aire, ni las hojas.
Sí, tu niñez ya fábula de fuentes.

Federico García Lorca

CRUZANDO LA MAR DE LOS RIELES



...Me gustan los trenes
Que llevan dormida la ceniza
Del origen

Los que van y van y van
Cruzando la mar de los rieles
Con la memoria de las pequeñas ciudades

Los que se pierden
En su propia distancia
En la barca de los sueños:
Casa que inventé
Sin la consigna de verdadero y falso
Pero que es ráfaga
En el asma de la libertad
Pero que es Pegaso
En el loco remolino de la niñez...

Andre Cruchaga

INDIO, DIME...



Indio

Quien ordenó la carga del arado
ordenaba tu muerte el mismo día.
Ella tuvo lugar junto al Salado
con paloma y calandria, a mano fría.

No te valió tu entrega de venado
frente al duro invasor que te temía.
No te valió tu miel de despojado.
Sólo la dulce espiga te quería.

Descendiente de gringo y su pecado,
por cementerio de tu alfarería,
a lo largo del río voy callado.

La culpa de tu muerte es culpa mía.
Indio, dime que soy tu perdonado
por el trigo inocente que nacía.

José Pedroni

GUINDA BERMEJA



...Y aunque camine contigo apareado,
como la guinda y la guinda bermeja,
cuando su seña te pone el pecado
recoge tu alma y el cuerpo te deja.

Es verdad, no es un cuento:
hay un Ángel Guardián
que te toma y te lleva como el viento
y con los niños va por donde van.

Gabriela Mistral

CON LAS TORMENTAS



Con las tormentas...

Con las tormentas
regresa
la certeza
de ser pez
pero pez
en el exilio.

Ernesto Aguirre

domingo, 7 de junio de 2009

UN CARDO ENTRE LAS MANOS



Pasan las nubes blancas. En la tierra
indescifrable, el matorral oscuro,
la fijeza del tojo. Arriba, el cuerpo errante
del cúmulo en el nudo de la luz.

Pasar, como las nubes,
los cielos arrasados del verano tardío,
atravesar la claridad, herido,
en los ojos dolor, un cardo entre las manos.

Andres Sanchez Robayna

COMO LUZ PERDIDA



Pajarito corpulento,
Préstame tu medecina
Para curarme una espina
Que tengo en el pensamiento,
Que es traidora y me lastima.

Es de muerte la aparencia
Al dicir del hado esquivo;
Pero está enterrado vivo
Quien sufre males de ausencia.
¿cómo hacerle resistencia
a la juerza del tormento?
Voy a remontarme al viento
Para que tú con decoro
Digas a mi bien que lloro,
Pajarito corpulento.

Dile que voy tentalenando
En lo oscuro de mi vida,
Porque es como luz perdida
El bien por que estoy penando.
Di que me estoy redibando
Por su hermosura devina,
Y, si la mirares fina,
Pon mi ruego de por medio,
Y dí: «Tú eres su remedio;
Préstame tu medecina.»...

Guillermo Prieto

DE AQUEL RINCÓN...



De aquel rincón bañado por los fulgores
del sol que nuestro cielo triunfante llena;
de la florida tierra donde entre flores
se deslizó mi infancia dulce y serena;
envuelto en los recuerdos de mi pasado,
borroso cual lo lejos del horizonte,
guardo el extraño ejemplo, nunca olvidado,
del sembrador más raro que hubo en el monte...

Marcos Rafael Blanco Belmonte

APENAS UN CUADRÚPEDO



...Sin frenos ni riendas ni destino
Mi andar se torna recio
Las espinas del camino son espuelas
Sin par me vuelvo eléctrico
E indecisas mis orejas no escuchan mas al trueno
mis ojos condolidos agravan su mirada
Sin medir riesgos en los desfiladeros

Y se hace piel el pelo
Cuando comprendo que
Soy apenas un cuadrúpedo en silencio...

Marita Troiano

LA CEBADA ESTÁ CRECIDA



...Todo llega y todo pasa.
Nada eterno:
ni gobierno
que perdure,
ni mal que cien años dure.

Tras estos tiempos vendrán
otros tiempos y otros y otros,
y lo mismo que nosotros
otros se jorobarán.

Así es la vida, don Juan.

Es verdad, así es la vida.
La cebada está crecida...

Antonio Machado

UN GORRIÓN EN MI VENTANA



«Un gorrión en mi ventana»

La vida es un pájaro pequeño que duerme entre las manos.
Si aprietas con fuerza para que no escape morirá;
si acaricias suavemente y le abres confiado terminará huyendo.

La nuestra
tras una ventana cerrada
nos observa triste desde que me abandonaste.

Hilario Jiménez Gómez

EL TIEMPO QUE FLUÍA



...El tiempo que fluía superfluamente
como en el desarrollo de una flor,
¿ha podido barrenarse sin estrépito
y una sima intransitable separarnos
desde hace breves horas?...

Juan Gil-Albert

LAS COSAS QUE YO VIVÍ



...Andan por esos parajes
las cosas que yo viví,
naides las movió de allí,
como evitando el ultraje.
Esqueletico ramaje
haciéndole sombra a nada,
totorales y espartadas;
flamencos y gallaretas.
Zanjones y canaletas
y tábanos a patadas.

Por eso es que a veces pido
cuando canto la milonga,
que el que tenga que se ponga
y me eche la falta envido.
No las voy de presumido
por ser del lao de ande soy,
ayeres que no son hoy,
pero que son igualitos,
chajaces pegando un grito
y hombres que dicen estoy...

José Larralde

VOLVISTE A MI ANDÉN



...Volviste a mi andén y yo era otoño
marchitaste mi retoño al tiempo de tu partida
¿Adónde fueron todos nuestros sueños,
adónde nuestras ansias, nuestras ansias y desvelos?
Dos sombras sin contorno en el tiempo
un borrarse en el silencio vida mía solo fuimos.

José Larralde

ABEJORRO



El abejorro

¡Quiero!
tan solo una señal
un tímido aviso
que los azahares
de tu jardin de esmero
seduzcan mis deseos
sin pedir permiso

¡Anhelo!
Que tu jardin de aromas
cautive...
mi insulsa nobleza...

Juan Carrizo

PÁJARO DEL CIELO



...El que se tiene por hombre,
Ande quiera hace pata ancha.
Soy gaucho, y entiendaló
Como mi lengua lo explica,
para mí la tierra es chica
Y pudiera ser mayor,
Ni la víbora me pica
Ni quema mi frente el sol.
Nací eomo nace el peje
En el fondo de la mar,
Naides me puede quitar
Aquello que Dios me dió,
Lo que al mundo truje yo
Del mundo lo he de llevar.
Mi gloria es vivir tan libre
Como el pájaro del cielo,
No hago nido en este suelo
Ande hay tanto que sufrir
Y naides me ha de seguir
Cuando yo remonto el vuelo...

José Hernández
"La vuelta de Martín Fierro", I.