viernes, 23 de octubre de 2009

GIRASOL, GIRASOL



...Girasol, girasol,
dolor inmenso, mundo de soledad,
herido cielo.
Te nombro entre la espuma,
te adivino en el sueño,
vago por los caminos
murmurando un lenguaje que no entiendo...

Eliana Navarro

UN CRUCE ESPERARA



...Un cruce esperará
en vano el paso de las viejas estrofas de hierro
con su fragante carga...

Derek Walcott

LA CURVA DEL TIEMPO



Y en el universo,
la curva del tiempo
es mucho más grande que una manzana,
se parece a una línea recta
que el hombre no quiere entender...

Elías Letelier

RUMOR MARINO



...En el médano atormenta veranos anhelantes,
las insepultas manos de los cactos
elévanse puñales.

Remota estela de rumor marino:
te han perdido los pasos de la arena,
regresan a tu encuentro las distancias.

¡Corona espuma fina tu perfume de nada!

Aurora Reyes

POBRECITAS LAS ABEJAS



Pobrecitas las abejas
picando la misma flor
obstinadas hienas mordiéndose en el aire
odiándose sin saber por qué
obreras desdichadas
disputando el pequeño pistilo
-regocijo de polen-
mientras la flor en su miel se deshace...

Ximena de Tavira

LAS COSAS SENCILLAS



No es agua ni arena
la orilla del mar(...)

(...)Las cosas discretas,
amables, sencillas;
las cosas se juntan
como las orillas...

Jose Gorostiza

sábado, 10 de octubre de 2009

VOCACIÓN POR LA SIMETRÍA



Los segadores
tienen una rara vocación por la simetría
y recortan las palabras sicomoro,
serbal, abeto, roble.
Guardan las proporciones
como guardan sus partes pudendas.
Y ejercen sin condescendencia
el orden universal
porque el hombre
-como el pasto-
también debe ser cortado.

Damaris Calderón

DULCE INTIMIDAD



El mar es una gran espada innumerable y una plenitud de pobreza.
La llamarada es traducible en ira, el manantial en tiempo, y la cisterna en clara aceptación.
El mar es solitario como un ciego.
El mar es un antiguo lenguaje que ya no alcanzo a descifrar.
En su hondura, el alba es una humilde tapia encalada.
De su confín surge el calor, igual que una humareda.
Impenetrable como de piedra labrada
persiste el mar ante los muchos días.
Cada tarde es un puerto.
Nuestra mirada flagelada de mar camina por su cielo:
Ultima playa blanda, celeste arcilla de las tardes.
¡Qué dulce intimidad la del ocaso en el huraño mar!
Claras como una feria brillan las nubes...

Jorge Luis Borges (1899-1986)

UNA SOMBRA...



...Una sombra sin sombra me detuvo
impidiéndome el paso. Oí su voz,
de un helado metal que no era humano,
preguntarme ¿qué buscas, di, qué buscas?
Permanecí ante ella silencioso.
¿Qué buscas, di, qué buscas?, repetía,
la angustia y la mentira son la clave,
apréndelo (me dijo), aún no es tarde...

Abelardo Linares

SUMA DE INSTANTES



...El mar y tú, su mar, el mar espejo:
roca que escala el mar con paso lento,
pilar de sal que abate el mar sediento,
sed y vaivén y apenas un reflejo.

De la suma de instantes en que creces,
del círculo de imágenes del año,
retengo un mes de espumas y de peces,

y bajo cielos líquidos de estaño
tu cuerpo que en la luz abre bahías
al oscuro oleaje de los días.

Octavio Paz

LA MEMORIA DE LA OLA



...La memoria de la ola, la memoria del amor
te confiesa que nunca te susurró al oído su verdad.
Sólo el rumor del puerto,
pies que se alejan pisando sobre conchillas,
el lugar es oscuro y alguien me sopla
su aliento en la cara o sólo el rudo olor del mar...

Enrique Molina

DOS LÍNEAS PARALELAS



La vía son dos líneas paralelas
-hierro aleado a huida- que conviven
en grava y sueño, sed y travesaños.

Toda vía viene del horizonte
y en él se pierde como lo que importa...

Juan Vicente Piqueras

COMO OLAS, COMO ALAS



...Barcos que zarpan y que se alejan,
que derriten en los ojos
su distancia.
Barcos que naufragan y se hunden,
que doblan sus huesos
sobre una roca.
Barcos, siempre barcos
que zarpan, que atracan,
que se van y que regresan.
Como olas, como alas.

Toni García Arias

EN ÉSTE HUERTO...



Lo poco que en el mundo me ha quedado
lo tengo en este huerto,
siempre al estruendo mundanal cerrado,
siempre a la voz de mi sentir abierto.
En medio está enclavado
del árido desierto,
triste vivienda de la grey humana
que duda de la tierra prometida,
cada vez más lejana,
cada vez hacia Oriente más hundida...

José María Gabriel y Galán

CURA MALAL



Pequeño pueblo
abrazado por sierras,
es Cura Malal.

Jorge Zanguitu Fernández
(Haiku)

RAMOS DE GIRASOLES



...Tiene flores en toda la casa
Ramos de girasoles
para la Virgen del Cobre...

Antonella Barina

QUE EL CARDO...



...He dicho: “Que el cardo cubra nuestras pisadas,
Que callen en las llamas profetas fervorosos,
Que sólo los muertos hablen de las cosas pasadas,
Nuestra será la estirpe iracunda y nueva,
Libre del mal y de la dicha que allí brotaban...

Czeslaw Milosz

EASY RIDER



El ímpetu cruel de mi destino
¡cómo me arroja miserablemente
de tierra en tierra, de una en otra gente,
cerrando a mi quietud siempre el camino!

¡Oh, si tras tanto mal grave y contino,
roto su velo mísero y doliente,
el alma, con un vuelo diligente,
volviese a la región de donde vino!

Iríame por el cielo en compañía
del alma de algún caro y dulce amigo,
con quien hice común acá mi suerte...

Francisco de Aldana

domingo, 4 de octubre de 2009

GRACIAS A LA VIDA



...Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado la marcha de mis pies cansados;
con ellos anduve ciudades y charcos,
playas y desiertos, montañas y llanos...

Violeta Parra




sábado, 3 de octubre de 2009

LOS FIELES PESCADORES



Sacó la red el pescador, henchida,
y en tanto que, feliz, del mar se aleja,
en voz más dulce que la miel de abeja
el Señor a seguirle le convida(...)

(...)yo dejo, por seguirte, mis amores…
Eran mi bien, Señor… A ti ya vengo
más pobre que los fieles pescadores...

María Enriqueta Camarillo

COMO EL CARDO SALVAJE



Soy como el cardo salvaje
nací en el campo no más
nunca doy un paso atrás
y sé aguantar los rigores
Pa' los amigos las flores
y espinas pa' los demás.

Soy como el cardo salvaje
arisco pa' la ciudad
me gusta la soledad
y la quietud del paisaje...

Pacho Esperón (poeta gauchesco de General Madariaga)
"Como el cardo salvaje"

NO NOS DÁBAMOS CUENTA



...Teníamos el tiempo para hacerlo pasar
con bromas al más gordo o al más bajo
y cuatro escarabajos con el pelo hasta acá,
teníamos canciones y trabajo.

Teníamos un juego llamado libertad,
jugábamos jugándonos la vida,
la parte divertida no me la acuerdo más,
pero me acuerdo bien de las heridas.

Éramos tan felices
que no nos dábamos cuenta,
se podía vivir, se podía dormir
con la puerta siempre abierta.

Éramos tan felices
que no nos dábamos cuenta
de lo que iba a venir,
lo que se iba a sufrir…

Ignacio Copani