sábado, 24 de julio de 2010

Y EL SOL...



...Y el sol el sol
su vuelo
su celeste desidia
su quehacer de amante de ocioso
su pasión
su amor inacabable
su mirada amarilla
cayendo y anegándose por lo puro del cielo
como un borracho ardiente
como un muerto encendido
como un loco cegado en la mitad del día.

Idea Vilariño

QUE ALAMEDA !...



...Es tuyo el resplandor
de una tarde perpetua.
¡Qué cerrado equilibrio
dorado, qué alameda!...)

Jorge Guillén

NO IMPORTA LA FIGURA



"...Del girasol no importa la figura,
sino el amor inmenso que lo mueve..."

Serafín Quiteño

EN EL PUENTE



...Sólo queda un camino lleva al final del puente.
Basta extender las manos y preparar el salto
caer hacia el abismo luminoso de tus ojos.

Odette Alonso

AUNQUE NO ESTÉ



...Aunque el tiempo lastime mi andar
y mis pasos se queden atrás,
con la vista al horizonte
siempre me verás,
y en las alas de mis sueños
también volarás...

José Larralde

Y NUNCA MÁS VOLVERÍA LA LLUVIA



Porque la sed había herido toda cosa,
todo ser, toda tierra de hombres…
Y nunca más volvería la lluvia...

del poema "Sequía" de Aurelio Arturo

AGUAS



...con nostálgico vértigo de tormentas,
ruedan en un sonoro tropel de cascos;
aguas de claridades hondas y quietas,
traidoras en su ignota melancolía,
aguas, todo belleza, de los poetas...

Max Jara
"Ante el arroyo"

viernes, 23 de julio de 2010

DE TODAS LAS CASAS QUE VISITA



...abre
las puertas de la seda,
penetra por los tálamos
del amor más fragante,
tropieza
con
una
gota
de rocío
como con un diamante
y de todas las casas
que visita
saca
miel...

Pablo Neruda
"Oda a la abeja"

LUZ DE AGOSTO



...La profunda luz de agosto me lo dice:
Nada está por encima de nada.
Todo va a salvarse o a perderse
junto en un solo cuerpo y en una sola alma.

Cintio Vitier

INVIERNO EN EL CAMPO



Llega el invierno. Espléndido dictado
me dan las lentas hojas
vestidas de silencio y amarillo...()

()...La tierra vive ahora
tranquilizando su interrogatorio,
extendida la piel de su silencio...

Pablo Neruda

ANTE LA TARDE



...Un grillo canta
en los repuestos musgos del cercado,
y un incendio de estrellas se levanta
en tu pecho, tranquilo ante la tarde,
y en mi pecho en la tarde sosegado...

Porfirio Barba Jacob