lunes, 11 de octubre de 2010

ERAS LA FLOR



...Eras también la flor, la lozanía,
y un idioma inmortal estremecido.

Me sigues con tus luces de diamante,
con ese pensamiento ensimismado
que alienta en tu palabra dominante...

Carmen González Huguet

EL MAR AL FRENTE



...El mar en silencio.
Ondulación apenas, oscilación
desde los barcos que parecen islas luminosas.
Miro el mar al frente emerger de lo oscuro,
separarse poco a poco del cielo...

Elsa Cross

EL MAR DE ENTONCES



...Ese arrullo que escuchas
no es el del mar de entonces,
aquel calló con las ausencias,
o bien se hundió lejano
y se perdió en la espuma de otros mares...

Eugenio Florit

EJÉRCITO DE VAGONES



...¡Mano fría
que aprietas mi corazón!
Tren, camina, silba, humea,
acarrea
tu ejército de vagones...

Antonio Machado

EL SONIDO DE LAS ONDAS



...Aunque nada hubiera
llevado al mar con mi alegría,
no sentí nunca
el sonido de las ondas,
la espuma en la ribera.
Ahora
el amor a las playas
es demasiado
lejano.
Sin el soplo
fugaz de la arena,
brota el mar
desde el fondo
sin hallazgo...

Luis Hernández

HAY UN INSTANTE



Hay un instante del crepúsculo
en que las cosas brillan más,
fugaz momento palpitante
de una morosa intensidad...

Guillermo Valencia

ESTAMOS EN LA ORILLA



Estamos en la orilla de la playa, tú me ignoras, seguro, porque estoy aquí. No veo caracoles, restos de la resaca que el mar arrastra y nos deja para convencernos de nuestra fragilidad. Estás tan feliz. Juegas. A los cinco años el mar era para mí la espalda de mi padre, sus manos fuertes sosteniendo mi estupor y la transparencia de un agua que ahora me asfixia. Agua para enloquecer, resucitar la paz de los domingos profundos, cavados como árboles o tumbas. La felicidad tiene sus leyes, su traje de fiesta y su ropaje oscuro, una risa para ganar y otra para simular las pérdidas. La arena blanca y la manía de levantar castillos, mentiras para el humo del día. La arena sin la resaca, sin el porvenir de mis recuerdos que no mienten, pálida y muda, vencida. Ignora el pozo, el aullido salvaje que me añade la tarde, en el cielo hay una fiesta de la inventiva del hombre: paracaídas, olas y viento que rompen en nuestros cuerpos la corrosividad de la miseria. Aquí está el pan, el agua, las cosas necesarias, tus ojos, y sobre todo mi amor tu infancia. Se alzarán bramando los ausentes, verás sobre la playa las gaviotas, los pelícanos rasantes, y no sentirás sobre tu cuerpo otra cosa que el vaivén suave de las olas. En mis entrañas se gestó tu vida y una mulitud duerme silenciosa. Tu felicidad es sagrada, cuido su entrada, los rincones oscuros de ese recinto misterioso, día y noche, en el verano filoso o el aturdimieno del frío, de las palabas, de la ceniza de los años, de los trapos que otras criaturas manchan y olvidan. A los cinco años la mano de mi padre me mataba o nos daba el pan humilde que tragábamos en los rincones. Esta es otra playa, un año muy lejano, hay otros personajes dispersos por la arena y el agua, ¿habrá en cada uno ese viento interior, esa lluvia tormentosa que siento caer dentro de mí, o estarán en su playa de siempre, remansados, viendo transcurir sus vidas, la historia de sus vidas, húmedos, ajenos, como una tierra que florece?

Poema Estamos
de Cira Andres

ATARDECER EN PASMAN



...La luz va declinando en apagarse lento
y ya en el horizonte muere el atardecer.

Como dulce canción me llegan con el viento
las palabras de otrora, recuerdos del ayer,
y todo cobra vida, mágico, en un momento,
igual que si de nuevo hoy la volviera a ver...

Marilina Rebora

LOS TRENES QUE...



...Para evitar que todo esto se convierta en memoria,
en pura memoria, en adulterada memoria
de alta luz y tardes atentas
al falso reposo del hierro caliente,
para evitar que julio me persiga con sus abejas
casi premeditadas,
quiero entrar con ceniza fresca,
sin evocar nada, con una proximidad
de temeroso y con un látigo de ciego
en los trenes que arrinconó el cansancio...

Ramón Cote Baraibar

MIRABA LAS VÍAS



...Miraba las vías
corriendo ligeras
hasta un sitio llamado horizonte
donde interrumpían su destino...

Eduardo Langagne

MAR DEL AMANECER



...¡Mar del amanecer, mar que eres niño,
rosado por la aurora, movido por el viento,
cantado por los hombres
y acariciado por el pensamiento!...

Enrique González Rojo