martes, 30 de agosto de 2011

NADA ES MÁS QUE UN INSTANTE



Nada es más que un instante. Lo remoto
se quedó detenido en su minuto...

David Escobar Galindo

EN EL INSTANTE...



...En el instante exprime el sol devoto
su apuesta cotidiana al Absoluto.
Y en esa ardiente vocación de luto
se hunde hasta la más pura flor de loto...

David Escobar Galindo

TU SERENA PLAZA PUEBLERINA



...Quién habitara tu veraz incendio
rodeado de azucenas por doquiera,
quién entrara a tus dos puertos cerrados
azules y redondos como ojos azules
que aprisionaron todo el sol del día,
para irse a soñar a tu serena plaza pueblerina...

Gilberto Owen

ESTE BREVE E INMENSO CIELO



Este breve e inmenso cielo
gestado dentro de mí
vio el horizonte
entre aullidos y maldiciones

A sus colores recurro
en todo tiempo
para renovar esperanzas
y llenarme del agua
de su mirada...

Johanna Godoy

Y VOLVER...



...dejar hasta la sombra
mirar las playas sumergidas
las rocas certezas inauditas
a la orilla del mar que nos espera
y volver...

Blanca Luz Pulido

VÍAS VACÍAS



...Su mano entrañable se diluye con la lejanía
y su boca de lienzo caya la voz bifurcando su eco.

Las vías del ferrocarril quedan ya vacías
recostadas sobre el suelo tembloroso de ausencia.

Mauro Espeche

LA FLOR



Cae del aire la flor

Tan leve amada
de ese trémulo espacio
donde viaja su huella
deslizando
aroma de su imagen
al amor...

Nimia Vicens

COMO MIGAS DE ESPERANZA



...Se los dije sin los ojos... se lo dije con palabras,
se lo dije con palabras que iban muriendo en el río,
como frases deshojadas, como pétalos mordidos,
como migas de esperanza...

José Larralde

RECUERDO



...Recuerdo que me hablabas descansando todo el cuerpo en la voz,
y tu voz era la que llevaba al mundo de la mano,
amplia, segura, convencida, cierta...

Luis Rosales

EL SON DE MI LENGUAJE



...Todo ansias de amor el son de mi lenguaje,
salvando las alturas en pos del infinito,
desesperante, alcanza, tras impetuoso viaje,
acento de mandato para aquel ser bendito...

Marilina Rebora

ESOS ÁRBOLES



...Esos árboles próceres se ahíncan
Dedicando sus troncos al cénit,
A un cielo sin crepúsculos de crimen.

Si tal fronda perece fulminada,
Rumoroso otra vez igual verdor
Se alzará en el olvido del tirano...

Jorge Guillen